La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza modificó la clasificación del oso panda en 2016, pasando de «en peligro» a «vulnerable». Esto significa que la cantidad de ejemplares ha aumentado, pero todavía queda mucho trabajo por delante.  Técnicamente, el dragón es el animal nacional de China, sin embargo, a nivel internacional esa posición la ocupa el panda. La crisis del mamífero fue asociada en más de una oportunidad con el deterioro ecológico global. Con un potencial de comunicación tan grande, el China Merchants New Energy Group decidió expandir aún más la presencia del panda con un proyecto muy particular: Una nueva estación solar que adopta su figura.

La estación se encuentra en la ciudad de Datong (provincia de Shanxi), y ocupa el equivalente a unas cien hectáreas. Su primera fase entró en línea el pasado 30 de junio, y posee una capacidad inicial de 50 megavatios, la cual será elevada a 100 megavatios una vez que el proyecto se complete. La información oficial indica que su costo es de 54.4 millones de dólares, y en un plazo de 25 años generará 3.200 millones de kilovatios-hora (1.6 millones de hogares a un promedio de 2.000 kWh cada uno).

La construcción de la «Estación Panda» recibió el respaldo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, y uno de los objetivos principales es transmitir el enorme valor de la energía solar y su posición crítica en el desarrollo ecológico de China a los más pequeños. Ese proceso incluirá campamentos de verano especiales cerca de las estaciones.